“… gira en torno a la metáfora central,

importantísima, que estructura el poema,

la transformación de Granada como ciudad-mujer.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Romance_de_Aben%C3%A1mar


"De aquí surge el poema: de que vivimos en un lugar

que no es nuestro y más aún, que no es nosotros

y es duro a pesar de la ostentación de los días"

Wallace Stevens


Allí habló el rey don Juan, bien oiréis lo que decía:

—Si tú quisieses, Granada, contigo me casaría;

Romance de Abenámar, fragmento. Anónimo


http://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_romana eneida


revela que el favorecedor flashback de Francis es realmente su fantasía

El gabinete del doctor Caligari


IR A MADRID


Dejé de mi mente la sangre y el gesto

Y con las fuerzas justas acepté vuestra paz

En el límite de un extraño esfuerzo.


Las casas lucían entonces

Entre las piernas cansadas de los demonios

Y el monarca paseaba por la calle iluminada.


Lejos ahora de la consciencia,

Dormida la ventana pública,

Visto sólo por las hormigas y las orugas,

Lanzado a la muerte de la fiesta.


¿Qué era, Alber? ¿Dónde estabas entonces,

Tan hombre, en la senda de los mejores?


Yo era un sinfonista

Las masas de caballeros

Gritaban a la puerta del monarca

Luego los movían mis brazadas

Hacia mi cuerpo y fuera de él

Barriendo el polvo de estrellas

Como hijo de Madrid Capital.


Cómo es que no me he peleado con nadie,

Tú estabas conmigo para que no me manifestara

Pero me siguen los fantasmas al vilo de la cocina,

Pasan como abejas en el pasillo,

Llegan radiados a la plaza pública

Y se chocan conmigo abajo

En el centro en mi estómago.


Por qué ha habido tanta paciencia,

Hasta la debilidad de carácter,

Con las chicas, con los clarinetes,

Con las clases de recuperación grises.


Nosotros no somos abertzales,

Esas nenas del cañón virgen,

Nuestro corazón va atigrado

Como las carreteras.


Madrid de la boca abierta en la entrada

Y todos los coches se apresuran

Para llegar a la muerte de La Feria.

Un pasaje del barrio obrero

Trae tal voz marrón desde el costado

Que los coches se chocan como sangre divertida,

Dándose paso entre tendones sanos,

Y el puente elevado que es el zig-zag de una mano,

Salta el gigante enganche fijo,

Y el paramento hace volcarlo todo

Y cómo se abre una cremallera en la tierra

Y sale la gran Felisa Feria entre los lodos.



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