SONETO CANTAO
La mano de la traición
La espalda de la partida
Tienen dedos y chaqueta
A la vista, amigo.
Tu palma halla castigo
Encima de preocupados
Y tu levita prepara pasto
Rico de desprecio.
Reciente nacida
De la salud de las venas
Es la humanidad
Que representas.
Yo viviré en algún infierno
Una cierta caricia.
Te acercas a la ventana, todo a oscuras.
Los faroles dan una nota crema si abres,
Así, una madera laúd se tiende, antigua,
Como una aparecida entre fieras edades.
Quién ha sido mi amor sincero, vamos,
La que me miraba fijo hasta arrastrarse,
Ana Belén, la que aún me ha despertado
Pero murió de cría en esta retirada calle.
Fiebre de la madrugada,
sé que vienes para consolarme,
si me dejaras solo ahora,
me entrego a la muerte errante
que me da esta bella cara
y estos mil rubís para la corona.
MARCHA INVÁLIDA
Me acuerdo bien, un día de Jerez.
Apedraron el bus en el barrio abajo
Iba por ese guarro albergue juvenil
Tiraban los chicos por descampao.
Como un tieso, volvía a Valladolid.
A la semana, por irme mentía tanto
Que mi pore gente me dejaba venir
A la tierra muerta del Cristo Gitano.
Vi a un desnudo viejo en la piedra,
Alegre como estaba la mi taberna
Y vi a los adobes urdirse redondos
Por el vino descrito en un poema
Que alzó el color azul, blanco, rojo
Para que ustedes pidáis lo que sea.
MUWASAHA DEL TRÁNSITO
Herido aún pero fuerte de piernas
Estoy buscando en todo hospital
El historial de mis desgracias y
Mi culo se da por la boba batilla
Y tubos del suero gobierno, qué
Doctor me encontraré ahora que
Me he levantado con más vida.
Dejo mis carnets y documentos
Tiro la bata y salgo con vendas
Por donde veo la puerta abierta.
VILLANCICO DE UN FUNERARIO QUE SIEMPRE CANTABA
El día de Navidad qué hombre no trabajaba en taller
Y quién que sea gitano no quisiera robarle, los primos
Esperan afuera en la nieve como una gente cobarde.
Nada de lo que pienses puede servir para imaginarte
Qué ocurrió dentro del portón, oficina y nave, diré que
Un niño caló sacó en rastras a un cristiano a la calle.
Hermanos, el paisano se me ha muerto de ataque
Me ha dao sus jurdones, su último ay y sus llaves
Quiero que todos los gitanos le recen Stabat Mater
Con este lenguaje que ninguno de los nuestros sabe.
Has llorado en mi pecho todas las soledades, ahora
Tus muertes duermen en la boca de todos los aires.
Por el camino que lleva Anabeléééén
los aires daban, la diosa Negra cubrió.
Los angelitos no quieren perecer, rey,
se caen por Ley, se cogen al caballón
al caballón, al caballón, rey, rey, rey.